La circularidad textil avanza desde una mayor apuesta en la Unión Europea por la oportunidad de reciclar, vender, reutilizar y rediseñar nuevos estilismos con viejas prendas. De hecho, tres de cada cinco españoles optan ya por tiendas de segunda mano, apps o intercambios para renovar el armario, de acuerdo a la Escuela de Negocios de Barcelona (EAE).
Y en este contexto, la moda española también se ha puesto manos a la obra para innovar y crear de forma más responsable y sostenible con la ingeniería como gran aliado. Un ejemplo de todo ello es Sepiia 2080L, la firma que en 2025 se alzó con el Premio Nacional a la Innovación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, en la categoría de pequeña y mediana empresa. Y que entre sus clientes más ilustres se encuentran los reyes Felipe VI y Letizia.
Detrás de la marca está Federico Sainz de Robles, fundador y CEO de una empresa que toma su nombre del color de las fotografías antiguas que mejor resisten la luz solar, pero también del animal marino que cambia de color y forma en segundos gracias a unas células llamadas cromatóforos.
Este ingeniero industrial y su equipo han sido capaces de idear y patentar un nuevo tejido respetuoso con el medio ambiente para prendas funcionales, esencialmente cómodas y sencillas pero sin renunciar a la calidad del diseño y la moda. "Es una fibra técnica 100% poliéster antibacteriano con nanopartículas de plata que neutralizan las bacterias", destacan, y con "0% de encogimiento tras los test realizados en los laboratorios AITEX". Su estructura los hace únicos y trabajan en cuatro líneas de tejidos: Sepiia (fibras todoterreno); Nova (termorregulador), Warm (aislante a partir de hilo hueco) y Ranger (textura natural que emplea residuos marinos).
"La ropa es un objeto cotidiano que nos acompaña a lo largo de la vida y el objetivo es hacerla mejor para la persona y para el planeta", señalan desde la firma, que arrancó en 2016. "Hacemos ropa que te hace la vida más fácil o ropa inteligente para el día a día. Ropa bien pensada, siempre a punto para más confort con menos cuidados, fibras todoterreno y termorreguladoras en prendas versátiles y resistentes".
Por su elaboración y tratamiento, los tejidos tienen la calidad de prendas técnicas y la particularidad de que no se arrugan, no se planchan, repelen las manchas e incluso los olores con un componente antibacteriano, por lo que requieren menos lavados, reduciendo así el consumo energético.
De Robles explica que trabajan con fibras monomateriales a partir de otras prendas recicladas como parte de su apuesta por la economía circular, la moda sostenible y la responsabilidad ambiental con tecnologías y laboratorios 100% de fabricación en España, con epicentro en la comunidad valenciana, conexiones con Girona y Albacete, y tres tiendas físicas en Madrid, Barcelona y Córdoba.
Se trata de alargar la vida útil de la prenda. Innovación y circularidad textil a favor del planeta sin renunciar a la funcionalidad y al diseño, moda sostenible 100% made in Spain.