El congreso ‘eMobility Expo World Congress-MOW 2026’, celebrado en Málaga, el pasado 10 y 11 de marzo, ha reunido a los principales actores de la industria europea implicados en la movilidad sostenible, autónoma, electrificada, conectada y segura en una cita singular en la que tomaron parte más de 375 expertos para idear la movilidad del futuro.
“El 2026 será un año marcado por importantes retos, pero también por importantes oportunidades”, señaló el vicepresidente ejecutivo de Mobility de Moeve, Pierre-Yves Sachet. Recalcó el avance europeo en la transición energética, destacando el concepto de multienergía, orientada a satisfacer las necesidades del cliente.
El director del congreso, José Ramón Sierra, destacó que la movilidad es “una de las grandes transformaciones de nuestro tiempo”. Impulsada por la aparición de nuevas tecnologías y la mejora de los sistemas de energía, está empujando el rediseño de las ciudades y también lleva a la industria a adaptarse al nuevo desafío. En su opinión, dada la complejidad de esta evolución, el futuro de la movilidad no será construido por una sola empresa o un solo sector, sino por “un ecosistema entero trabajando en conjunto”.
En línea con la visión de ambos directivos, el Head of New Energies de Moeve, David García, señaló -en su intervención en una de las mesas redondas celebradas en la primera jornada (Ciudades Sostenibles)-, que se debe poner al usuario en el centro de las decisiones y tener en cuenta la movilidad de todos los conductores, independientemente de sus necesidades. Por ello, precisó que las estaciones de recarga para vehículos eléctricos de Moeve se diseñan para facilitar la accesibilidad todo lo posible, con espacio suficiente para entrar y salir del vehículo sin dificultad o con sistemas de gestión de mangueras que aligeran su uso. García aprovechó la oportunidad para señalar que es necesario que las Administraciones públicas “ayuden” a planificar las ciudades a presente y futuro, integrando en ellas las nuevas tecnologías y energías.
A propósito de la regulación, Mónica Martín Abad, Mobility Product Development en Moeve puso el foco-en su participación en otra de las mesas de debate-, en “la necesidad de marcos regulatorios estables y señales claras al mercado para la descarbonización del transporte de mercancías”. ”Cuando regulación, inversión y demanda no avanzan al mismo ritmo, se generan incertidumbres que ralentizan la transición”, reflexionó Martín, durante su intervención en el foro.
La península ibérica, un punto estratégico
Uno de los temas centrales del debate fue precisamente la descarbonización del transporte por carretera. Sachet, vicepresidente ejecutivo de Moeve, explicó que “no existe una solución única”, sino la necesidad de ofrecer la energía adecuada para cada caso. En el caso, por ejemplo, de los automóviles ligeros y la movilidad urbana, los vehículos eléctricos de batería son probablemente la solución más eficiente hoy en día.
Desde el punto de vista medioambiental, el profesor de Química Ambiental en la Universitat de Barcelona, Xavier Giménez, aseguró que debemos actuar para mitigar el cambio climático e impulsar la descarbonización y el desarrollo de energías más sostenibles, para lo cual pide contemplar el panorama con una mirada amplia y flexible.
La demanda europea, en este sentido, es inequívoca. Los coches eléctricos de batería alcanzaron el 19% de las matriculaciones en la Unión Europea en enero de 2026, un aumento de 4,4 puntos porcentuales con respecto al año anterior, lo que confirma que la electrificación está pasando a ser una realidad de mercado y una tendencia para el consumidor.
En este contexto, la península ibérica se ha convertido en punto estratégico en Europa. En Portugal, en enero de 2026, aproximadamente un 26% de los vehículos eran totalmente eléctricos. En el mismo período, en España, los vehículos electrificados suponían en torno a un 19% de las matriculaciones y los totalmente eléctricos alcanzaron el 8,26%, lo que demuestra que la transición se está acelerando. Según el último informe publicado por AEDIVE, España mantiene una proporción más favorable de coches eléctricos por punto de carga público que varios mercados de vehículos eléctricos más grandes y consolidados, como Alemania, Reino Unido, Bélgica, Dinamarca y Suecia.
El ritmo de crecimiento de la infraestructura de carga en España ha superado el crecimiento de su flota de vehículos eléctricos con mayor eficacia que en países con mayor volumen. Por ejemplo, Moeve ofrece una extensa red de infraestructura de carga eléctrica ultrarrápida en estaciones de servicio de España y Portugal, equipada exclusivamente con cargadores de al menos 150 kW, capaces de cargar el 80% de la batería de un vehículo en aproximadamente 10 a 20 minutos.
En la necesidad de cooperar y coordinar políticas y acciones entre los actores implicados en el proceso volvió a poner el acento Martín Abad. “La descarbonización del transporte”, subrayó, “es un reto tan complejo que no puede realizarse de forma aislada: es necesario la cooperación y coordinación de todo el ecosistema para concretar una hoja de ruta exitosa hacia la transición”.
El protagonismo del hidrógeno verde
El hidrógeno verde fue uno de los términos más nombrados en este congreso. El directivo de Moeve resaltó que este gas renovable es una de las grandes palancas ante el reto de la descarbonización. Tanto es así que la UE quiere aumentar su desarrollo hasta que suponga un 25% del consumo energético de Europa, impulsando proyectos como el Valle Verde del Hidrógeno de Andalucía, que se convertirá en el mayor proyecto de hidrógeno renovable del sur de Europa. De hecho, el consejo de administración de la compañía ya ha aprobado la decisión final de inversión para comenzar la construcción.
Durante las dos jornadas se celebraron varias mesas redondas para analizar su situación desde diferentes ángulos: desarrollo, normativa, producción, aplicación en sistemas urbanos, etc. Una de ellas versó sobre la escala industrial, la infraestructura y la carrera por su implementación, con la participación de Daniel Fraile, Chief Policy and Market Officer in Hydrogen Europe; Francisco Rubio, Senior Business Development en Moeve; y Andy Weinstein, CEO en GODOT.
En ella, Rubio consideró que el hidrógeno renovable se posiciona como un vector energético capaz de sustituir a otras energías sostenibles en zonas donde “es más complicado llevarlas”. De ahí que, la popularidad de su uso se enfrenta a una serie de retos que hay que resolver y que hacen referencia al coste del vehículo y su disponibilidad, al coste económico de inversión en infraestructura y a la necesidad de alcanzar un precio de la molécula capaz de competir con otras energías, imprescindible para el cliente, sobre todo profesional.
Según indicó, hace falta un marco regulatorio adecuado y encontrar el equilibrio para que la empresa obtenga beneficios de la venta de la energía y el cliente final perciba un atractivo en el cambio a una energía sostenible, que le suponga realmente un ahorro.
Por su parte, Daniel Fraile, Chief Policy and Market Officer de Hydrogen Europe, argumentó que en el sur de España se pude lograr “energía barata”, siempre y cuando se desarrolle la multienergía y existan tecnologías complementarias como el hidrógeno, la cual considera que puede ser una buena opción para los autobuses eléctricos.
Sistemas avanzados de conducción asistida, scooters de movilidad personal con baterías recargables extraíbles para facilitar su rápida carga doméstica… Las posibilidades de movilidad eléctrica se multiplican a gran velocidad mientras Europa avanza hacia la autonomía energética al margen de las fluctuaciones y tensiones repentinas de los mercados internacionales en un contexto global de inestabilidad e incertidumbre.
La movilidad es, en definitiva, una de las grandes transformaciones de nuestro tiempo y su evolución dependerá, en buena medida, de la capacidad de todos los actores implicados para trabajar y avanzar juntos hacia un modelo más sostenible y resiliente a través de la colaboración.