El sector del caravaning ha crecido exponencialmente; y no solo gracias al número de adeptos que apuestan por esta opción para viajar, sino también para los que la eligen como forma de vida. Lo acredita el número de matriculaciones de vehículos recreativos que se registran en la DGT y lo respalda la Asociación Española de la Industria y Comercio del Caravaning (ASEICAR).
De la autocaravana a la camper pasando por la clásica furgoneta de reparto camperizada, todo tiende hacia la descarbonización. También el motor transformado en casa sobre ruedas busca una mayor autonomía energética y menor impacto en el entorno con un diseño interior que apuesta por la sostenibilidad, desde los materiales a la gestión de los residuos.
De acuerdo con el Informe del Mercado de Campervans Eléctricas publicado por Dataintelo, se espera que el mercado de las campers eléctricas experimente un crecimiento acelerado durante la próxima década. Según el documento de este portal especializado, la cuota de mercado de vehículos recreativos eléctricos pasará del 2,1% en 2025 al 8,7% en 2034, consolidándose como el segmento de mayor velocidad de implantación.
Y es que el caravaning vive una revolución impulsada por la movilidad eléctrica y las exigencias de sostenibilidad del mercado actual. Es en este contexto donde crece la demanda de furgonetas camper cero emisiones, que combinan el deseo de viajar con la preservación ambiental.
La eclosión de las campers eléctricas
¿Cómo se expande el segmento del caravaning eléctrico? A través de la reinvención de la clásica Grand California, que crece hasta los 6,80 metros de largo con una cabina totalmente digitalizada y un panel táctil tipo Smart Home para gestionar de forma eficiente la climatización, los niveles de agua y la iluminación LED del habitáculo y el acabado Dune, con los paneles fotovoltaicos de serie. Volkswagen también ha sorprendido al sector con la ID Buzz, una nueva propuesta de casi cinco metros de largo y 500 kilómetros de autonomía, son algunos ejemplos de la nueva hoja de ruta de los fabricantes.
Otro grande de la automoción como Mercedes-Benz también se ha sumado a esta corriente con la versión eléctrica de la Marco Polo; y la nueva Mercedes-Benz EQV, una camper extralarga y más de 360 kilómetros de autonomía. Otros modelos que compiten de tú a tú con estos dos gigantes del motor son Citroën e-Jumpy, Ford-eTransit, Peugeot e-Expert y Opel Vivaro-e.
Como resultado, la oferta actual de campers eléctricas ha pasado de nicho de mercado a convertirse en una alternativa real, sólida y competitiva frente a las motorizaciones tradicionales. El aumento de la demanda es debido, en parte, a su mejor rendimiento energético, gracias a la incorporación de sistemas inteligentes de navegación y frenada regenerativa activa. Las rutas se optimizan en tiempo real cruzando datos de topografía, peso del vehículo y puntos de carga rápida accesibles para vehículos de gran volumen.
Autonomía energética
La otra gran innovación de las e-campers está en su diseño exterior. Los nuevos modelos se conciben como unidades de energía verde capaces de autoabastecerse en entornos más o menos aislados, reduciendo la necesidad de conectarse a la red eléctrica tradicional.
Por otro lado, la integración de techos solares fotovoltaicos de alto rendimiento es la piedra angular de esta estrategia. Captan la energía solar de forma continua y la gestionan mediante inversores inteligentes hacia baterías de litio de última generación.
Esta miniinfraestructura sobre ruedas permite alimentar de forma simultánea sistemas de inducción magnética para cocinar, las neveras de compresor de bajo consumo que suelen integrar y también las redes de climatización avanzadas para el confort térmico a bordo.
Lanas y corcho para el aislamiento
La tercera gran revolución de las e-campers es interior, aplicando los principios de la economía circular para maximizar la eficiencia y minimizar la huella ambiental. El ecodiseño ayuda a aligerar la estructura y el habitáculo con materiales compuestos avanzados, maderas de plantaciones sostenibles certificadas y plásticos marinos reciclados de kilómetro cero, como fibras naturales a partir de corcho o lanas recicladas que reducen la dependencia del aire acondicionado o de la calefacción por su mejor rendimiento como puente térmico.
Al pesar menos, el vehículo también requiere menor esfuerzo del motor y pueden incrementar la autonomía, que permite huir de las rutas turísticas convencionales y explorar otros pueblos y municipios.
El motor eléctrico tiene otra ventaja; y es que permite el acceso sin restricciones a las Áreas de Bajas Emisiones (ZBE) si el viajero busca adentrarse en los cascos históricos.
En definitiva, los avances tecnológicos incorporados a las furgonetas camper eléctricas abren un nuevo ciclo para el sector del caravaning con la misma libertad, más kilómetros sin recarga y menor impacto en el entorno.