Europa avanza hacia la movilidad eléctrica y los datos del 2025 así lo acreditan. El último mes de 2025, la cuota de mercado de los coches eléctricos (EV o BEV) alcanzó el 22,6% superando, por primera vez, a los vehículos de combustión tradicional. Así lo recoge el informe de la industria europea ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles), el organismo que agrupa a la patronal del sector. Los datos apuntan a un crecimiento sostenido a lo largo de todo el año (+30%) hasta suponer el 17% de las matriculaciones totales. Un 3% más que en 2024.
El análisis del 2025 también deja cifras significativas en España, que apuntalan el crecimiento de la movilidad eléctrica con un total de 104.262 matriculaciones al cierre del ejercicio. Además, y por primera vez, ha superado la barrera de las 100.000 unidades de coches 100% eléctricos vendidos a clientes finales -particulares y empresas-, impulsados por una oferta más amplia de modelos, mejoras en autonomía y tiempos de recarga, así como una red de infraestructuras cada vez más robusta en el territorio.
Según recogió el diario Expansión, -a partir de los datos de Anfac, Faconauto y Ganvam-, las ventas de coches eléctricos del 2025 superaron las 104.000 unidades; la cifra asciende a 245.629 vehículos sumando también los híbridos enchufables (PHEV), alcanzando así una cuota del mercado del 18%. España confirma así su aceleración hacia la movilidad eléctrica en el eje de la media europea (17,4%), a lo que sumar un 9,4% de híbridos enchufables. Los primeros datos del 2026 confirman y amplían esta tendencia, con 22.974 nuevas matriculaciones de vehículos eléctricos en febrero, un 64,5% más con respecto al mismo periodo del año anterior, de acuerdo a medios especializados en automoción.
La electrificación de la movilidad en el Viejo Continente también se ha dejado notar en la oferta de los fabricantes y el mercado se adapta a la coexistencia de las firmas tradicionales de la automoción y al desembarco de compañías como la china BYD (Build your dreams), que lidera la fabricación y venta de vehículos de nuevas energías (eléctricos e híbridos enchufables) y baterías.
Una red de carga capilar
Este impulso en las ventas de modelos puramente eléctricos ha venido acompañado de un despliegue sin precedentes en la infraestructura de recarga. Según los datos, las grandes compañías energéticas han disparado su red de carga pública hasta sumar un total de 53.000 puntos durante el último año. Esto supone un 37% más que en 2024 tras la inversión de empresas y operadores especializados.
Moeve, en concreto, se enfoca en los puntos de carga ultrarrápida con 280 plazas conectadas (más de 150 kW) y 146 estaciones: el 70%, en España y el 30%, en Portugal.
Se trata de una inversión clave para favorecer el uso del vehículo eléctrico tanto en los viajes de larga distancia como en desplazamientos urbanos, impulsando la descarbonización del transporte privado, donde el coche eléctrico gana eficiencia. De hecho, la DGT señala que el coche eléctrico (EV o BEV) es más rentable y sostenible a partir de los 17.000 kilómetros recorridos al año.
En definitiva, la apuesta por la movilidad eléctrica no consiste solo en cumplir con el marco regulatorio y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, sino que forma parte de una transformación socioeconómica que camina hacia la descarbonización y apuesta por una forma de desplazarse multimodal, más silenciosa y sostenible.