El 21 de abril de 2025 la energía solar logró aportar al sistema energético español picos de generación renovable del 61,5% de la demanda total. Volvió a batir su récord el 16 de julio y alcanzó el 50% de forma sostenida durante meses a partir de la electricidad que se genera en los campos solares de Castilla, Extremadura o Andalucía.
Sin embargo, la historia de la energía solar no comenzó con paneles de silicio orientables formando granjas solares en lugares estratégicos de la geografía peninsular, sino que fue fruto de la curiosidad científica. En 1839, el físico francés Alexandre-Edmon Becquerel hizo saltar la ‘chispa’. Descubrió el efecto fotovoltaico tras comprobar que la luz podía generar electricidad al golpear un electrodo de plata.
Pasaron muchos años, más de un siglo, hasta que los Laboratorios Bell, en Murray Hill (New Jersey, EE UU), lograron crear en 1954 la primera célula solar de silicio. Por aquel entonces, su eficiencia estaba limitada al 6% y su coste era tan elevado que solo la NASA podía permitírselo para empujar la carrera espacial en satélites como el Vanguard I.
En tan solo unas décadas, esta fórmula ya se había expandido. En España, la primera central fotovoltaica conectada a la red que empleaba células solares de silicio se inauguró en 1984 en San Agustín de Guadalix (Madrid), con 100 kilovatios de potencia instalada.
La energía solar en España
España ha dejado de ser un mercado solar con mucho potencial para convertirse en la referencia indiscutible de la energía solar en el continente. A finales del pasado año, la red estatal de parques solares superó los 40,2 GW de potencia acumulada; de acuerdo a los datos de Red Eléctrica Española (REE), al sumar 9 GW más en la recta final del año. De esta manera, se aupó como el segundo mercado europeo, por detrás de Alemania, que lo lidera por capacidad instalada.
Por su parte, el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico también ha dejado clara su apuesta por la energía solar como palanca principal hacia una economía descarbonizada y más sostenible.
En la actualidad, España exporta un modelo único, al fomentar la hibridación solar con almacenamiento y otras renovables para un sistema eléctrico más estable y sostenible, promoviendo proyectos innovadores a través de convocatorias públicas. No obstante, el camino para hacer del país un líder en energía solar no ha sido sencillo,con vaivenes legislativos y tecnológicos.. En este sentido, la eliminación de trabas a la instalación doméstica para el autoconsumo ha supuesto el inicio de una cierta revolución solar.
¿Y el futuro solar?
Según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) 2023-2030, España se ha marcado el objetivo de alcanzar los 76 GW de potencia instalada fotovoltaica. Otra línea de trabajo a presente y futuro pasa por el reciclaje de paneles de las primeras instalaciones de principios de siglo que ya van llegando al final de su vida útil. España lidera proyectos europeos de economía circular para recuperar hasta el 95% de los materiales (vidrio, aluminio y silicio) y reducir el impacto de su producción.
Por último, otra cuestión que explica el despegue de la energía solar en España en el último lustro es el autoconsumo doméstico y las comunidades energéticas locales, que han crecido un 40% en el último año, permitiendo que vecinos compartan la energía generada en tejados públicos. Para la UNEF, la patronal española fotovoltaica, la energía solar es el auténtico motor de la industrialización y así lo recoge su último informe. Si bien, el reto está en mejorar la capacidad de almacenamiento para que el sol diurno sostenga, también, el consumo nocturno.
En definitiva, el descubrimiento de la ‘chispa de Becquerel’, la prueba científica de que la luz tenía poder de generación eléctrica, tiene hoy mayor trascendencia que nunca para la transición energética. Informes de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) confirman que la energía solar es ya la fuente de electricidad más barata de la historia de la humanidad y la tecnología con mayor potencial de expansión para un futuro más sostenible.