La Tierra, el planeta que habitamos, siempre sorprende con su capacidad para regenerarse cuando se alinean los objetivos con la sostenibilidad. Desde la protección récord de los océanos y el freno a la deforestación, hasta la efervescencia de las energías renovables. Son señales que confirman un cambio de tendencia que responde a una evolución del modelo productivo hacia la descarbonización, la eficiencia en la gestión de los recursos y el equilibrio ambiental.
La consolidación de normativas internacionales más sensibilizadas con la biodiversidad y la inversión tecnológica en nuevas energías han empezado a dibujar los primeros indicadores de contención, señales positivas en la gestión del capital natural como hoja de ruta presente y futura para el planeta.
Ponemos el foco en cinco de esos datos que reflejan el impulso del cuidado ambiental: la apuesta de la ONU por restauración de ecosistemas, el retroceso en la deforestación y la inversión récord en energías sostenibles. A esto se suman el incremento al 10% en la protección de los océanos y el avance de la descarbonización en las zonas urbanas por la electrificación del transporte.
- Avanza la restauración de los ecosistemas. De acuerdo al calendario ambiental de la ONU, el decenio del 2020 al 2030 tiene marcado un claro objetivo: la restauración de los ecosistemas terrestres y acuáticos, vitales para el sostenimiento de la vida humana. En concreto, la recuperación de 350 millones de hectáreas de tierras degradadas antes del final de la década. Fue una medida impulsada por las Naciones Unidas y una respuesta pro regenerativa con contrapartidas positivas de acuerdo al mismo estudio, ya que además de capturar de 13 a 26 gigatoneladas de emisiones, generarían un retorno económico positivo para las áreas recuperadas de hasta nueve billones de dólares en servicios ecosistémicos.
- Retrocede la deforestación. Las tasas anuales de deforestación fueron un 38% más bajas en el periodo 2015-25 en comparación con 1990-2000, según un informe de la ONU de 2025, con más de la mitad de los bosques cubiertos por planes de gestión forestal a largo plazo. También retrocede la deforestación en la Amazonía brasileña, un 11% menos del 2024 al 2025, con la tasa más baja en 11 años, de acuerdo a los datos del Gobierno de Brasil. Si bien, la ONG independiente IMAZON estima que fue todavía más baja el pasado año.
- Récord de inversión global en energías sostenibles. Otro dato positivo que refleja esta evolución a favor del cuidado del planeta son los avances en energías renovables y sostenibles, que marcan récords de inversión global; dos billones de dólares en 2025, y con un crecimiento exponencial de la generación solar donde España es referente y potencia europea.
Así, la transición hacia energías renovables se consolida como herramienta de presente y futuro, ya que el conjunto de estas soluciones –incluidas las renovables, la electrificación y mejoras en la eficiencia energética, entre otras- puede aportar más del 80% de las reducciones de emisiones necesarias de aquí a 2030, según la actualización 2023 del informe Net Zero Roadmap de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
- Más Áreas Marinas Protegidas. En este sentido, un hito fundamental y más reciente ha sido el de las Áreas Marinas Protegidas, que han demostrado que la biodiversidad marina -arrecifes de coral y praderas de pastos marinos- puede recuperarse un 50% más rápido de lo previsto con las políticas de preservación adecuadas. En concreto, el estudio subraya que la comunidad internacional ha alcanzado este 2026 el 10,01% de protección oficial del océano. Estos santuarios no solo protegen especies, sino que actúan como "pulmones azules" fundamentales para la regulación térmica del planeta.
- Corredores ecológicos para la biodiversidad: La apuesta por la creación de corredores biológicos para conectar territorios y especies está ayudando a transformar el paisaje con notables efectos a favor de la biodiversidad y el reequilibrio de los ecosistemas. Forman parte de las estrategias de Gestión Sostenible adoptadas desde el Ministerio de Agricultura para la conservación y mejora de las especies. Estas "autovías" verde para el tránsito de la fauna ayudan a conectar espacios naturales que habían quedado aislados para renaturalizar el paisaje agrario, además de incidir en la retención y regulación de aguas, y/o control de escorrentías y absorción de nutrientes, para la protección del suelo frente a la erosión.
Los datos señalan que, a pesar de los retos, las soluciones científicas y el compromiso público y social están alineados en la misma dirección. La sostenibilidad en 2026 se define como una inversión necesaria, rentable y posible para garantizar que el legado para las próximas generaciones sea un planeta mejor y más resiliente.