España suma casi 8.000 kilómetros de costa en todo su territorio. Una península con dos mares, un océano y dos archipiélagos que dan forma a una diversidad litoral única. De las playas vírgenes del norte de Galicia al cabo de Gata, y de las calas de la Costa Brava de Girona a los arenales infinitos de Huelva y Cádiz, pasando por el Mar Menor, la costa recortada de Menorca, Ses Illetes (Formentera), Famara (Lanzarote) o la playa canaria de los Ingleses.
Esta inmensa riqueza natural, y su cuidado, ha merecido un año más el reconocimiento internacional de las banderas azules de la ADEAC, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor, y que se concede desde la creación del programa europeo en 1987. Este distintivo se ha consolidado como el indicador global más fiable para evaluar la salud ecológica y los servicios de las zonas de baño a nivel internacional.
Lejos de ser un mero reclamo estético o turístico, este galardón promueve una gestión ambiental rigurosa en los municipios para proteger la biodiversidad marina y garantizar la seguridad de los usuarios bajo criterios de calidad de las aguas, gestión ambiental de sostenibilidad, servicios e infraestructuras y educación e información didáctica. En este contexto, España ha consolidado su liderazgo mundial al alcanzar un nuevo récord de 794 'banderas azules'.
Comprenden 677 playas, 111 puertos y seis embarcaciones; suponen un 15% del total global y son 44 distintivos más con respecto al 2025, marcando una tendencia al alza en el compromiso de las administraciones públicas, particularmente las locales, más apegadas al territorio.
El ránking autonómico lo encabeza la Comunidad Valenciana con 151 banderas, que ha conseguido equilibrar sostenibilidad y concurrencia; seguida de Andalucía (143), la comunidad con la línea de costa más extensa; y Galicia (118), en el tercer lugar con la particularidad de sus rías. En la cuarta posición se encuentra Cataluña (101).
Completan el listado otras comunidades del norte peninsular como el Principado de Asturias (16) y Cantabria (11). Destaca de forma singular el caso de Extremadura, una región de interior que registra ocho banderas azules en playas fluviales por la excelencia ambiental y la accesibilidad de sus embalses.
En la costa o en el interior, atlánticas, mediterráneas o fluviales, esta es una propuesta de ruta por algunas de las banderas azules que se pueden recorrer este verano:
- Doniños (A Coruña). Todo un espectáculo de playa salvaje en forma de medialuna entre los cabos Prior y Prioriño, en el noroeste peninsular. Dos kilómetros de arena blanca y fina abierta al Atlántico que saludan hacia la Torre de Hércules. Destaca por su laguna litoral, su rica biodiversidad, la protección de la Pillara de las dunas, y con el oleaje idóneo para los deportes de agua.
- Playa de los Franceses (Ourense). A 800 metros de altitud, encastrada entre montañas, la playa fluvial de A Veiga estrena bandera azul este verano marcando un hito histórico para el turismo interior. Se convierte, así, en la primera y única de una provincia interior gallega; muy próxima a un centro astronómico para observar las estrellas sin interferencias lumínicas.
- Playa de Porcia, Asturias. Una joya del occidente asturiano donde el río Porcia se funde con el Cantábrico. Un arenal escondido que destaca por sus islotes rocosos que frenan el oleaje y sus dunas atlánticas, hogar de una valiosa avifauna. Su recién estrenada bandera azul reconoce un entorno rural semisalvaje y en perfecta sintonía con los bosques que la custodian.
- Playa de Los Locos (Suances, Cantabria). Resguardada por imponentes acantilados verticales, la playa cántabra es un espectáculo de fuerza natural y arena dorada abierta al Cantábrico. Es un santuario mundial para los amantes del surf debido a sus constantes e intensos vientos y mareas en un entorno de costa recortada y salvaje de gran valor geológico.
- Playa de Moskurio - Garaio Norte (Barrundia, Álava). Otro ejemplo de playa de interior que ha alcanzado la excelencia. A los pies de los montes del interior vasco y rodeada de extensas praderas verdes se esconde este oasis continental a orillas del embalse de Ullibarri-Gamboa. Ofrece una experiencia de baño singular en aguas tranquilas entre humedales habitados por garzas y aves acuáticas.
- Playa Sant Antoni (Cullera, Valencia). Referente en la Comunidad Valenciana, destaca por la finura de su arena, la calidad excelente de sus aguas y su accesibilidad adaptada desde 1987. Ostenta el distintivo desde su creación hace 40 años.
- Cala Lanuza (El Campello, Alicante). Consiguió la primera bandera azul de su historia, en la zona con mayor concentración de playas certificadas de España. Destaca por su entorno natural, sus aguas limpias y transparentes y su atractivo paisajístico, combinando zonas de arena y roca en un espacio muy apreciado tanto por residentes como visitantes.
- Playa de Llafranc (Palafrugell, Gerona). Una de las joyas de la Costa Brava que combina el encanto de una infraestructura tradicional, y barcas en la arena, con una rigurosa gestión ambiental y cuidado de su entorno costero, a través de la protección urbanística de los Caminos de Ronda y la regulación para preservar las praderas de posidonia oceánica.
- Playa Dulce de Orellana (Orellana la Vieja, Badajoz). Un gran emblema para Extremadura, que ha sido una región pionera en demostrar que un embalse puede alcanzar los más altos estándares de seguridad, limpieza y sostenibilidad y ser la primera playa de interior con Bandera Azul de España. Destaca por su rica biodiversidad en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), donde se impulsa activamente el turismo responsable a través del Centro de Interpretación Ambiental.
- Playa de la Llana (San Pedro del Pinatar, Región de Murcia). Un paraje salvaje integrado en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro. Arena fina y aguas templadas en un santuario para flamencos y aves limícolas que habitan sus humedales protegidos. La bandera reconoce el equilibrio entre un espacio natural de alto valor ecológico y la sostenibilidad, -Centro de Visitantes Las Salinas- premiando una gestión que prioriza la conservación de su cordón dunar primario y la limpieza manual no invasiva para proteger la flora nativa.
- La Playa del Parador de Mazagón (Moguer, Huelva). Un inmenso paraíso virgen en el entorno del Espacio Natural de Doñana. Flanqueada por un frente de acantilados de dunas fósiles y rodeada de pinares, destaca por preservar sus procesos naturales casi inalterados. El distintivo valora un modelo de sostenibilidad con pasarelas de madera para ofrecer servicios y accesibilidad universal sin erosionar un ecosistema litoral protegido.