La estrategia europea de resiliencia hídrica es la hoja de ruta de la Comisión Europea para garantizar la seguridad hídrica frente al cambio climático. Este plan integral busca asegurar un suministro sostenible y asequible de agua limpia promoviendo la resiliencia ambiental y económica.
El gran objetivo de la UE es reducir en un 10% el consumo de agua para el año 2030 sobre tres pilares fundamentales: suministro sostenible, economía circular, fomentando la reutilización eficiente, y la competitividad para una gestión más eficiente en la industria y la agricultura.