En pleno corazón del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche nuestra ruta conecta Cumbres de San Bartolomé, Cumbres de Enmedio y Cumbres Mayores.
Lugares donde la gente se conoce, se cuida y conversa con naturalidad. El visitante pasa de ser observador a sentirse parte de la comunidad, casi sin querer. La experiencia no es de turismo, sino de pertenencia.
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El camino de las Tres Cumbres transcurre por antiguos caminos empedrados, calzadas y callejas que conectan las tres localidades en un entorno de gran belleza natural y buen comer. Un recorrido entre gente emprendedora que ha apostado por imaginar y hacer futuro desde aquí.
Iniciamos el paseo junto a los restos de la fortaleza árabe de Cumbres de San Bartolomé, para adentrarnos al sendero delimitado por un muro de piedras consideradas Patrimonio de la Humanidad.
A 5 kilómetros aproximadamente, la senda nos lleva hasta Cumbres de Enmedio, entre olivares, encinas y alcornoques.
La entrada a Cumbres Mayores recibe al paseante con las murallas de su castillo, su gran producción de jamón ibérico en el mismo casco urbano y sus tradiciones en torno a la danza del Santísimo, de origen medieval.
Entre Cumbres de Enmedio y San Bartolomé, una parada "obligada" en el Mirador de Piedra Utrera para atisbar los límites de Andalucía con Extremadura.

Esta ruta nos sitúa en el norte de la provincia de Huelva, dentro de la Reserva de la Biosfera Dehesas de Sierra Morena. Además de encontrar cerdos, cabras y ovejas pastando en libertad, durante el camino nos acompañará también el sonido del agua, de arroyos estacionales o del Barranco de la Magdalena, que atraviesa el sendero especialmente en el tramo de Cumbres de Enmedio y Cumbres Mayores.

Amanece en la Sierra de Aracena al límite entre Portugal, Extremadura y Andalucía. Antes de que el sol ilumine sus dehesas, encinares y olivares, la actividad ganadera ya marca el ritmo de este territorio. Las fincas, repartidas en pequeños valles y laderas, requieren atención continua: alimentación del ganado, desplazamientos entre parcelas y supervisión de animales que pastan en libertad. Es un trabajo constante, siete días a la semana, durante todo el año, que refleja la tradición y la forma de vida de la zona.
Basta con recorrer los primeros tramos de la GR- 48 para comprender la esencia de este lugar. Este gran sendero, que parte en Portugal y atraviesa toda esta sierra andaluza, lleva al caminante por paisajes salpicados por dehesas, encinares y choperas. La mirada se pierde entre colinas ondulantes repletas de senderos junto a animales que pastan en libertad, la misma que se respira durante toda la travesía.

Caminaremos desde Cumbres de San Bartolomé hasta Cumbres Mayores: 12 kilómetros de un sendero agradable perfecto para paseantes, familias y amantes de los paisajes que sustentan estilos de vida.
Así, continuamos el camino junto a los restos de una fortaleza árabe en Cumbres de San Bartolomé, un pequeño pueblo de 364 personas. Sus calles,todavía hoy empedradas, rodean a la plaza de España junto a la llamada Casa del Cura, que todavía mantiene azulejos de la Catedral de Sevilla en su dintel, y despiden al caminante con el objetivo de pisar tierra y camino.
El sendero estará siempre delimitado por muros de piedras. Unas piedras consideradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 2018. Y es un buen ejemplo de cómo aquí tanto el paisaje como las tradiciones se protegen al máximo, con reconocimiento, mimo y cuidado. A lo largo del sendero, nos asomaremos a las piedras que delimitan las dehesas para contemplar olivares, encinas y alcornoques; también ovejas, cerdos, cabras y potrillos, todos en libertad.

Tras dos horas de ruta llegaremos a Cumbres de Enmedio, considerado el pueblo más pequeño de Andalucía con 61 personas censadas.
El ambiente es tranquilo y el pueblo conserva su esencia: vida comunitaria y tradiciones culinarias. Las actividades colectivas siguen siendo un elemento clave de la identidad local, como la preparación de recetas tradicionales – entre ellas las migas – elaboradas con aceite de oliva, patatas, pan, ajo y pimiento rojo.
Toca ganar metros hacia Cumbres Mayores, el pueblo con más vida de los tres, con todos los servicios básicos y con una gran producción de jamón en sus 17 fábricas, todas ellas en el interior del casco urbano. Asentado en una loma, aparece en el horizonte enmarcado por las murallas del castillo y el campanario de la iglesia. Desde ahí, los cumbreños pelean contra el reto demográfico y protegen a todos los que han decidido quedarse, así como sus paisajes, tradiciones y futuro.

En Cumbres Mayores pervive una danza de origen medieval: la danza del Santísimo. Un baile con el que generaciones y generaciones de cumbreños han agradecido las cosechas y pedido por las de los años venideros. El baile solo lo realizaban las personas mayores del pueblo y estuvo a punto de desaparecer.
Con el tiempo, se llevó a cabo un trabajo de documentación, enseñanza y transmisión intergeneracional que permitió recuperar y mantener viva esta tradición. Gracias a este esfuerzo continuado, la danza se sigue practicando hoy y se ha convertido en uno de los elementos clave del patrimonio inmaterial de la localidad.
Este compromiso con la conservación de sus tradiciones ha contribuido a que Cumbres Mayores sea reconocido como uno de los llamados “pueblos mágicos” de Andalucía, un distintivo que pone en valor la identidad, la historia y el legado cultural del municipio.
Esta pasión por lo suyo, ha llevado a los cumbreños a estar también hermanados con Boassa, un pequeño pueblo cercano a la capital de Burkina Fasso. Hasta allí llegó un cartel de su Feria Gastronómica. Una religiosa cumbreña fotografío el cartel en la escuela infantil que atendía y lo presentó al concurso de carteles por el mundo. Así empezó un grupo de vecinos a apoyar el proyecto de la religiosa hasta constituir una asociación, hoy ONG, y levantar una escuela nueva que atiende hoy a 130 niños con 13 personas contratadas y un centro de formación profesional anexo para otras 60 mujeres.
En diciembre es posible toparse con la Feria Gastronómica: dura tres días en los que marca la vida del pueblo, en pleno puente de la Constitución. Música, talleres, charlas y la mayor tapa de jamón del mundo: 13 cortadores para 25 jamones. El pueblo entero huele a jamón ibérico.

Hacemos futuro impulsando acciones sobre territorios para conectar personas y oportunidades.