Mientras que el turismo sostenible busca minimizar el impacto en el medio, el turismo regenerativo propone que el viajero contribuya activamente con su presencia a mejorar el destino. En otras palabras, el tiempo de ocio también puede ser un aliado para ayudar a restaurar los paisajes y entornos y conservarlos para las generaciones futuras.
A diferencia del enfoque tradicional, el turismo regenerativo no solo busca proteger y conservar, sino también ‘sanar’. Se define como un modelo que pasa por dejar el lugar de destino mejor de cómo se encontró. Implica actividades como la restauración de hábitats naturales, el apoyo al desarrollo económico de las comunidades locales y la educación de los viajeros sobre la conservación y el respeto cultural.
Según el informe NowNext '24 de Omio, de cara al 2026, el 58% de los viajeros ya prioriza destinos con este enfoque y un 44% busca apoyar activamente el ecosistema local.
El cambio ya es evidente en el sector. De viajar a un lugar, a vivir el destino. Además, el turismo regenerativo se ha posicionado como la principal tendencia del sector de lujo para 2026, donde el valor reside en la conexión auténtica y el impacto positivo. Un ejemplo de ello es Colombia, donde el eje cafetero lidera esta transición impulsada desde el propio Gobierno, mientras que el Mar Rojo saudí se promociona -desde Red Sea Global- como un lugar idílico con compromiso ambiental donde las empresas turísticas han readaptado sus paquetes para alinearse con estos objetivos y ofertan experiencias más auténticas y responsables donde el lujo reside en la pureza del entorno o el turismo estelar.
Turismo regenerativo en España
España, como potencia turística global, ha registrado cifras récord de visitantes en 2025 —rozando los 76,5 millones solo en los primeros nueve meses—, lo que ha acelerado la necesidad de modelos que reduzcan la huella ambiental y el desgaste de acoger a miles de visitantes cada año.
En esta línea, la Estrategia de Turismo Sostenible de España 2030 del Ministerio de Industria y Turismo marca la pauta a seguir para abordar los retos del sector en el medio y largo plazo, para un turismo sostenible y sostenido impulsando los tres pilares de la sostenibilidad: socioeconómica, medioambiental y territorial. En síntesis, es una agenda nacional que rige para los territorios como parte del plan y compromiso que debe contribuir a la consecución de los ODS de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
Según datos de Turespaña, son 131 las localidades consideradas casi netamente turísticas: de playa, urbanas o de interior. No obstante, hay un creciente interés por los destinos menos conocidos y las experiencias en temporada baja, reduciendo la presión sobre los núcleos masificados.
Un ejemplo de turismo regenerativo lo encontramos en la recuperación del bosque de Ziga en Navarra, una región que destaca en la preservación de sus parajes con 38 reservas naturales con el proyecto Huella Positiva, y que ejemplifica cómo el turista puede participar en la plantación o mantenimiento de la biodiversidad local.
También en el valle de Arán, en el Pirineo catalán, donde trabajan en el reacondicionamiento de senderos de pastores y la reforestación; el molino de Sastres Paperers, en Banyoles (Girona), que involucra a turistas en la fabricación artesanal de papel con fibras vegetales o la iniciativa Monte Holiday en Madrid, un camping que implementa la ganadería extensiva para cuidar del encinar con rutas guiadas.
Apostar por un turismo con impacto positivo
Los datos del Observatorio Auren de Turismo Sostenible 2025 indican que la sostenibilidad ya es un eje estratégico consolidado. Un 43% de los viajeros internacionales declara estar dispuesto a invertir más por experiencias que demuestren un beneficio real para el entorno. Estos datos reflejan que en España, un 30% de los viajeros ha modificado sus hábitos de consumo turístico por motivos ecológicos.
En definitiva, es posible viajar, conocer y disfrutar reduciendo la huella ambiental y generando un impacto positivo bajo una nueva filosofía de turismo regenerativo que pasa por dejar el lugar mejor que como se encontró. Compromiso y equilibrio para un turismo más responsable y sostenible.