Las moléculas verdes podrían sustituir hasta un 50 % la demanda actual de combustibles fósiles en Europa en 2050, representar un tercio del mix energético europeo y reducir las emisiones de CO2 en un 22 %.
Descubre el papel que jugarán en los próximos años.

Los nuevos combustibles producidos a partir del hidrógeno verde, y sus derivados, los biocombustibles 2G o el biometano pueden reducir la dependencia energética en Europa a la mitad en 2040.
Son la respuesta para descarbonizar sectores críticos como la industria, la aviación, el sector marítimo o el transporte pesado por carretera.
El coste del uso de las moléculas verdes en los diferentes sectores será muy reducido a 2030.

Entre 1 y 50 euros en el coste de los billetes de avión en función de la distancia de los vuelos que utilicen SAF.

El uso de combustibles verdes para el transporte marítimo de unas zapatillas de deporte desde Asia hasta Europa solo implicaría un aumento de unos 50 céntimos en su precio final.

Menos del 2 % en el precio de un coche que utilice acero verde en lugar de acero convencional.

Entre el 1 % y el 5 % en el coste del trigo producido con fertilizantes verdes.