Febrero es sinónimo de carnaval. Estas fiestas, con un profundo arraigo en España, son el mejor ejemplo de que el ingenio y la diversión pueden convivir con el respeto por el entorno. De norte a sur, recorremos las celebraciones más singulares de nuestra geografía: ritos donde la historia y la identidad territorial se alinean con el cuidado de la tierra para generar un impacto positivo en cada comunidad.
La primera parada es en el Noroeste peninsular, donde los carnavales conservan una especial significación popular que los conecta con ritos paganos ancestrales, apegados a la tierra y al patrimonio, y vinculados a los festejos del final del invierno y la preparación de las cosechas, cada vez más ligados a la sostenibilidad.
Galicia
En Tomiño -provincia de Pontevedra-, el Entroido de Goián cuenta con la certificación de la primera Fiesta Sostenible de Galicia Suroeste gracias a medidas como la recogida separada de residuos con la instalación de islas de reciclaje en las carpas, la eliminación de plásticos de un solo uso o la obtención de un residuo orgánico cero para unas fiestas que este año tendrán lugar del 7 al 18 de febrero.
Castilla y León
- Ávila
La sostenibilidad también brilla en las Mascaradas de Castilla y León. La conexión entre el presente y el pasado está estrechamente vinculada con la naturaleza, y se expresa en el empleo de elementos naturales en sus trajes. Ritos ancestrales en toda una lección de respeto al entorno. Un ejemplo de patrimonio rural vivo que se traduce en la estética de los personajes: no hay plásticos ni elementos sintéticos, y todo adorno procede de lo que la tierra proporciona (hojas, paja, flores...).
En las mascaradas abulenses destacan los Machurreros de Pedro Bernardo o los Cucurrumachos de Navalosa. En ambos festejos, la estética abraza lo orgánico. Los machurreros se envuelven en ramas de encina, escobas de helechos y paja de centeno para “vestir” a personajes que se camuflan como espíritus del bosque con cencerros de bronce forjado, y que hace décadas que han pasado de generación en generación. Los Cucurrumachos, por su parte, visten mantas de lana tejida a mano en antiguos telares y detalles a partir de huesos de animales tallados. Todo se construye con artesanos locales, tejiendo vínculos entre generaciones con elementos que pasan de padres a hijos carnaval tras carnaval.
Sur de España
- Cádiz
En nuestro país, carnaval es sinónimo de chirigotas, es decir, de Cádiz. Esta ciudad ha sabido unir la guasa y el arte de sus vecinos con una mentalidad más respetuosa con el medioambiente. Surgen así iniciativas como el Disfraz de baúl, término utilizado por las comparsas referido al uso de ropa usada o reciclada para confeccionar sus disfraces. También cabe destacar campañas como Tu Lata Al Amarillo para concienciar sobre la importancia del reciclaje, especialmente en momentos festivos y de ocio.
Durante todo el año, la cita carnavalesca gaditana organiza diversos talleres para los más pequeños, como el de maquillaje, el de diseño de máscaras o el de creación de piezas artesanales de carnaval a partir de espumas, pegamentos no corrosivos y herramientas propias del oficio.
- Murcia
Meses antes del Carnaval de Águilas (Murcia), sus habitantes comienzan a guardar cáscaras de huevo, que vacían y limpian para rellenarlas de un confeti especial, que sustituye el plástico, reutilizando así un residuo doméstico. Uno de sus personajes más tradicionales e icónicos, La Mussona, porta un disfraz elaborado con esparto, una fibra vegetal vinculada a los oficios artesanales de la zona. Tradición y modernidad se abrazan así en una misma indumentaria.
Islas Canarias
- Las Palmas de Gran Canaria
Mucho más al sur, lejos ya de la península, el lema ‘Unidos por la fiesta, comprometidos con el planeta’ da la bienvenida al Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria. Esta fiesta cuenta con un Plan de sostenibilidad en el que destaca la iluminación 100% LED, la sustitución de gran parte de generadores diésel por soluciones híbridas y biodiésel, la reducción de residuos y el impulso de la economía local. El objetivo de esta edición 2026, que cerrará con el entierro de la sardina el 1 de marzo, es reducir en un 20% las emisiones energéticas respecto a 2025 y compensar el 100% de la huella de carbono.
- Santa Cruz de Tenerife
Por su parte, el carnaval vecino de Santa Cruz de Tenerife, declarado como Fiesta de Interés Turístico Internacional en 1980, también mira al medio ambiente. Como en años anteriores, mantiene su campaña Carnaval, Te Quiero Sostenible para sensibilizar sobre la importancia de reducir, reutilizar y reciclar los materiales. Esta iniciativa incluye las llamadas patrullas ambientales formadas por educadores ambientales que, además de entregar el Decálogo Ambiental a los quioscos y bares, reparten 10.000 vasos reutilizables y 5.000 portavasos colgantes.
Febrero es sinónimo de carnaval. Estas fiestas, con un profundo arraigo en España, son el mejor ejemplo de que el ingenio y la diversión pueden convivir con el respeto por el entorno. De norte a sur, recorremos las celebraciones más singulares de nuestra geografía: ritos donde la historia y la identidad territorial se alinean con el cuidado de la tierra para generar un impacto positivo en cada comunidad.